El soporte nutricio se indica en el paciente que no puede, no debe o no quiere cubrir sus requerimientos por vía oral, pero conserva un tracto gastrointestinal funcional. El principio rector es "si el intestino funciona, úsalo": cuando el tracto gastrointestinal es funcional y accesible, la vía enteral es de primera elección sobre la parenteral, pues preserva la integridad y la función de barrera de la mucosa intestinal y ayuda a reducir la translocación bacteriana.
La nutrición parenteral se reserva para cuando el tracto gastrointestinal no es funcional, es inaccesible, o la vía enteral está contraindicada o resulta insuficiente. Los criterios para seleccionar la vía incluyen:
En el paciente crítico, hemodinámicamente estable y sin vía oral, se recomienda iniciar la nutrición enteral de forma temprana, dentro de las primeras 24 a 48 horas del ingreso. Para reducir el riesgo de broncoaspiración se mantiene la cabecera de la cama elevada 30 a 45 grados, y no se utiliza de forma rutinaria el volumen residual gástrico como único criterio para monitorear la tolerancia.
El monitoreo detecta y corrige complicaciones. Al reiniciar el aporte en pacientes desnutridos o con ayuno prolongado debe vigilarse estrechamente el síndrome de realimentación, cuyo hallazgo distintivo es la hipofosfatemia (con posible hipopotasemia e hipomagnesemia). El monitoreo metabólico de la nutrición parenteral incluye glucosa, electrolitos séricos, triglicéridos y pruebas de función hepática.
Todo se integra en el Proceso de Atención Nutricional (PAN), de cuatro pasos secuenciales: evaluación, diagnóstico nutricional (formato PES: problema, etiología y signos/síntomas), intervención, y monitoreo y evaluación. Este cuarto paso compara los indicadores del paciente con las metas de la intervención para ajustar, continuar o suspender el plan, e incluye la transición del soporte hacia la vía oral conforme mejora la tolerancia. El tamizaje al ingreso emplea herramientas validadas (NRS-2002, MUST o MNA en el adulto mayor) y el diagnóstico de desnutrición sigue los criterios GLIM (al menos un criterio fenotípico más uno etiológico).
1. Un paciente hospitalizado tiene el tracto gastrointestinal funcional y accesible, pero no logra cubrir sus requerimientos energético-proteicos por vía oral. De acuerdo con el principio fundamental para elegir la vía de soporte nutricio, ¿cuál debe indicarse en primer lugar?
Si el intestino es funcional y accesible, la nutrición enteral es la vía de elección sobre la parenteral por ser más fisiológica y de menor riesgo; la parenteral se reserva para cuando la enteral no es posible o es insuficiente. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016); ESPEN Guideline on clinical nutrition.)
2. ¿En cuál de las siguientes situaciones está indicada la nutrición enteral, siempre que el paciente conserve un tracto gastrointestinal funcional?
La nutrición enteral está indicada cuando la vía oral no cubre los requerimientos por incapacidad, contraindicación o rechazo del paciente, siempre que el tracto GI funcione; las otras opciones son contraindicaciones clásicas que orientan hacia soporte parenteral. (ASPEN, Guidelines for the Provision of Nutrition Support Therapy.)
3. Paciente masculino de 58 años con isquemia mesentérica aguda confirmada, hemodinámicamente inestable, con tracto gastrointestinal no funcional. Requiere soporte nutricio especializado. ¿Cuál es la vía más adecuada en este momento?
Cuando el tracto GI no es funcional, como en la isquemia intestinal, la nutrición enteral está contraindicada y debe emplearse la vía parenteral hasta que se resuelva la condición. (ESPEN Guideline on clinical nutrition (nutrición parenteral); ASPEN.)
4. Un paciente con disfagia neurológica secuelar requerirá alimentación por sonda durante un periodo estimado mayor a 4 semanas. Según el criterio de duración prevista del soporte enteral, ¿qué tipo de acceso es el más apropiado?
Para soporte enteral de largo plazo (más de 4 semanas) se prefiere una ostomía de alimentación (gastrostomía/yeyunostomía) en lugar de sondas nasales u orales, indicadas para menos de 4 semanas. (ESPEN Guidelines on enteral nutrition; ASPEN.)
5. Se planea iniciar una mezcla de nutrición parenteral con una osmolaridad calculada de 1100 mOsm/L y una duración de soporte de al menos 3 semanas. ¿Qué tipo de acceso venoso debe utilizarse para su administración?
Las soluciones con osmolaridad superior a aproximadamente 900 mOsm/L y el soporte prolongado requieren acceso venoso central para evitar flebitis; la vía periférica se reserva para soluciones de baja osmolaridad y uso de corto plazo. (ASPEN, recomendaciones de acceso para nutrición parenteral.)
6. ¿Cuál es una ventaja fisiológica de la nutrición enteral sobre la nutrición parenteral cuando ambas vías son técnicamente posibles?
La nutrición enteral mantiene el trofismo y la función de barrera de la mucosa intestinal, reduciendo la translocación bacteriana; no elimina el riesgo de aspiración ni sustituye el monitoreo metabólico. (ASPEN/SCCM 2016; ESPEN Guideline on clinical nutrition.)
7. Paciente con enfermedad de Crohn complicada con fístula enterocutánea de alto gasto documentada. El equipo de nutrición debe decidir la vía de soporte. ¿Cuál es la conducta más adecuada según el principio de indicación por vía?
La fístula de alto gasto es una contraindicación clásica de la nutrición enteral por el riesgo de aumentar el gasto fistuloso y la malabsorción, por lo que se prefiere la vía parenteral. (ESPEN Guideline on clinical nutrition (nutrición parenteral); ASPEN.)
8. De las siguientes condiciones clínicas, ¿cuál NO representa, por sí sola, una contraindicación para iniciar la nutrición enteral?
Un residuo gástrico aislado sin otros signos de intolerancia no debe suspender por sí solo la nutrición enteral; en cambio, íleo, obstrucción mecánica e isquemia intestinal son contraindicaciones reales que hacen no funcional o inaccesible el tracto GI. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016); ESPEN Guideline on clinical nutrition.)
9. Paciente en estado crítico, hemodinámicamente estable, con expectativa de no poder alimentarse por vía oral durante aproximadamente 10 días, con tracto gastrointestinal funcional y accesible. Considerando el principio de elección de vía y el momento de inicio, ¿cuál es la conducta más adecuada dentro de las primeras 48 horas de ingreso?
Con tracto GI funcional y estabilidad hemodinámica, se recomienda iniciar nutrición enteral temprana (24 a 48 horas) por sonda; la parenteral no está indicada si la enteral es viable, y la gastrostomía se reserva para soporte de más de 4 semanas. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016); ESPEN Guidelines on enteral nutrition.)
10. ¿Cuántos pasos secuenciales integran el Proceso de Atención Nutricia (PAN) utilizado para planear y dar seguimiento al soporte nutricio de un paciente?
El PAN consta de cuatro pasos secuenciales: evaluación (valoración), diagnóstico nutricio, intervención, y monitoreo y evaluación. (Academy of Nutrition and Dietetics, Nutrition Care Process (eNCPT).)
11. Dentro del Proceso de Atención Nutricia, el diagnóstico nutricio se redacta con un formato estandarizado que identifica el problema, su causa y la evidencia clínica que lo sustenta. ¿Cómo se conoce este formato?
El diagnóstico nutricio del PAN se estructura en formato PES: Problema, Etiología y Signos/Síntomas; SOAP es una nota clínica general, ABCD un esquema de evaluación y GLIM un consenso diagnóstico de desnutrición. (Academy of Nutrition and Dietetics (eNCPT).)
12. Un paciente con nutrición enteral lleva 5 días de tratamiento. Al comparar sus indicadores bioquímicos y antropométricos contra las metas establecidas en la intervención, el equipo encuentra que no se alcanzan los objetivos energético-proteicos planteados. Según el PAN, ¿qué paso del proceso corresponde a esta actividad y cuál es su función?
Comparar los indicadores del paciente contra las metas de la intervención para decidir ajustar, continuar o suspender el plan corresponde al cuarto paso del PAN: monitoreo y evaluación. (Academy of Nutrition and Dietetics, Nutrition Care Process (eNCPT).)
13. En un paciente en estado crítico, hemodinámicamente estable y sin contraindicación para la vía enteral, ¿en qué ventana de tiempo se recomienda iniciar la nutrición enteral temprana?
Las guías ASPEN/SCCM 2016 recomiendan iniciar la nutrición enteral temprana dentro de las primeras 24 a 48 horas en el paciente crítico hemodinámicamente estable. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016).)
14. Según las guías ASPEN/SCCM 2016 para el monitoreo del paciente crítico con nutrición enteral, ¿cuál de las siguientes afirmaciones es INCORRECTA?
Las guías ASPEN/SCCM 2016 recomiendan NO usar de forma rutinaria el volumen residual gástrico como único criterio para monitorear la tolerancia y suspender la nutrición enteral; las demás afirmaciones son correctas. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016).)
15. Para reducir el riesgo de broncoaspiración en un paciente con nutrición enteral por sonda, ¿qué medida postural se recomienda mantener durante la infusión?
Se recomienda mantener la cabecera elevada entre 30 y 45 grados durante la nutrición enteral para reducir el riesgo de broncoaspiración. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016).)
16. Paciente con desnutrición grave y ayuno prolongado de 12 días inicia soporte nutricio. A las 48 horas de reiniciar el aporte calórico presenta debilidad muscular marcada; los laboratorios muestran una alteración electrolítica característica de este cuadro. ¿Cuál es el hallazgo bioquímico distintivo que debe vigilarse estrechamente en este escenario?
El síndrome de realimentación se caracteriza por hipofosfatemia (con posible hipopotasemia e hipomagnesemia) al reiniciar el aporte de nutrientes en pacientes desnutridos o con ayuno prolongado. (ASPEN Consensus Recommendations for Refeeding Syndrome (da Silva JSV et al., Nutr Clin Pract 2020).)
17. Dentro del monitoreo metabólico rutinario de un paciente con nutrición parenteral, ¿qué grupo de parámetros bioquímicos debe vigilarse para detectar complicaciones tempranas?
El monitoreo metabólico de la nutrición parenteral incluye glucosa, electrolitos séricos, triglicéridos y pruebas de función hepática, no un panel enfocado en otro sistema. (ASPEN, Guidelines for the Provision of Nutrition Support Therapy.)
18. Para la detección del riesgo nutricional al ingreso hospitalario de un paciente adulto mayor, ¿cuál herramienta de tamizaje validada es la más apropiada para esta población específica?
El MNA está validado específicamente para el tamizaje de riesgo nutricional en el adulto mayor, mientras que NRS-2002 y MUST se usan de forma más general y GLIM es un consenso diagnóstico, no una herramienta de tamizaje. (ESPEN Guidelines (nutritional screening); Kondrup J et al., NRS-2002, 2003.)
19. Una paciente presenta pérdida de peso involuntaria del 6% en los últimos 3 meses y reducción documentada de la ingesta a menos del 50% de sus requerimientos durante 2 semanas por una enfermedad aguda. Según los criterios GLIM para el diagnóstico de desnutrición, ¿qué combinación de hallazgos permite establecer este diagnóstico?
El diagnóstico GLIM requiere al menos un criterio fenotípico (aquí, pérdida de peso involuntaria) y al menos un criterio etiológico (aquí, reducción de la ingesta por enfermedad aguda); ninguna combinación que excluya alguna categoría es suficiente. (GLIM Consensus (Cederholm T et al., Clinical Nutrition / JPEN 2019).)
20. Un paciente que recibía nutrición parenteral con alto contenido de dextrosa comienza a tolerar la vía oral. ¿Cuál es la razón principal por la que su retiro debe ser gradual y no abrupto?
La suspensión abrupta de una nutrición parenteral con aporte alto de dextrosa puede provocar hipoglucemia de rebote, por lo que se recomienda un retiro gradual conforme aumenta la ingesta oral. (ASPEN, Guidelines for the Provision of Nutrition Support Therapy (transición y suspensión del soporte).)
21. Un paciente en proceso de destete de nutrición enteral ha aumentado su ingesta oral. El conteo calórico muestra que, de manera consistente durante varios días, la vía oral cubre la mayor parte de su requerimiento energético estimado, y el paciente se encuentra clínicamente estable y sin datos de disfagia. ¿Cuál es la conducta más adecuada según el principio de transición gradual del soporte nutricio?
Cuando la ingesta oral cubre de manera consistente y estable la mayor parte del requerimiento estimado, se suspende el soporte enteral y se continúa con vigilancia de la ingesta oral; prolongar el soporte sin reevaluar o dejar de monitorear no son conductas adecuadas. (ASPEN, Nutrition Support Core Curriculum (transición del soporte nutricio); Academy of Nutrition and Dietetics, PAN (monitoreo y evaluación).)
22. Un paciente que estuvo intubado con ventilación mecánica durante 10 días es extubado y se encuentra hemodinámicamente estable, con tracto gastrointestinal funcional y buen estado de alerta. El equipo plantea iniciar la transición de la nutrición enteral hacia la vía oral. ¿Qué paso debe realizarse antes de iniciar la alimentación oral en este paciente?
En pacientes con riesgo de disfagia, como los recientemente extubados, se recomienda evaluar la función de deglución antes de iniciar la vía oral, para reducir el riesgo de broncoaspiración. (ASPEN/ESPEN, principios de transición del soporte nutricio y manejo de disfagia post-extubación.)
23. Durante la transición gradual del soporte nutricio hacia la vía oral en un paciente con riesgo de disfagia, ¿cuál es el enfoque recomendado para la progresión de la dieta?
La transición segura hacia la vía oral se realiza de forma progresiva en consistencia y volumen, ajustando según la tolerancia demostrada, en vez de avanzar directamente o retirar el soporte sin verificarla. (ASPEN/ESPEN, principios de transición del soporte nutricio.)
24. Paciente con nutrición parenteral por fístula enterocutánea ahora cerrada, con tracto gastrointestinal funcional recuperado, tolera nutrición enteral por sonda al 100% de su requerimiento durante los últimos días, y su ingesta oral aún es mínima por baja tolerancia. Según el principio de transición escalonada del soporte nutricio, ¿cuál es la conducta más adecuada en este momento?
La transición es escalonada: al recuperarse la función intestinal y tolerar la vía enteral al 100% del requerimiento, se suspende la parenteral (vía más invasiva) y se continúa el avance gradual hacia la oral, sin suspender enteral ni oral de forma simultánea ante tolerancia oral aún insuficiente. (ASPEN/ESPEN, principio de transición escalonada del soporte nutricio (parenteral a enteral a oral).)
25. En un paciente cuyo tracto gastrointestinal es funcional y accesible, ¿cuál es la vía de soporte nutricio que debe elegirse como primera opción, de acuerdo con el principio 'si el intestino funciona, úsalo'?
El principio 'si el intestino funciona, úsalo' establece que ante un tracto gastrointestinal funcional y accesible, la nutrición enteral es la vía de elección por sus ventajas fisiológicas, de seguridad y costo frente a la parenteral. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016); ESPEN Guideline on clinical nutrition.)
26. Un paciente politraumatizado se encuentra hemodinámicamente estable, con el tracto gastrointestinal íntegro y funcional, pero no puede alimentarse por vía oral debido a fracturas maxilofaciales. Según el criterio de selección de la vía de soporte nutricio, ¿qué opción es la más adecuada?
Con un tracto gastrointestinal funcional, la nutrición enteral por sonda es la vía de elección aunque la vía oral no sea posible, ya que evita los riesgos de la parenteral y preserva la función intestinal. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016).)
27. ¿En cuál de las siguientes situaciones está indicada la nutrición enteral, de acuerdo con los criterios de ASPEN?
La nutrición enteral está indicada cuando el paciente conserva un tracto gastrointestinal funcional pero no puede, no debe o no quiere cubrir sus requerimientos por vía oral; las otras opciones son contraindicaciones clásicas de esta vía. (ASPEN, Guidelines for the Provision of Nutrition Support Therapy.)
28. ¿Cuál de las siguientes condiciones justifica el uso de nutrición parenteral en lugar de la vía enteral?
La nutrición parenteral se reserva para cuando el tracto gastrointestinal no es funcional o accesible, como en el íleo o la obstrucción intestinal; las demás situaciones permiten manejo con vía enteral u oral. (ESPEN Guideline on clinical nutrition (nutrición parenteral); ASPEN.)
29. Un paciente posquirúrgico desarrolla una fístula enterocutánea de gasto alto (mayor a 500 mL/día) no controlada, con importante pérdida de líquidos y electrolitos. El tracto gastrointestinal distal a la fístula no puede utilizarse de forma segura. ¿Cuál es la vía de soporte nutricio más apropiada en este momento?
Una fístula enterocutánea de alto gasto no controlada, cuando impide usar el tracto gastrointestinal de forma segura, es una indicación clásica de nutrición parenteral hasta que se controle o cierre la fístula. (ESPEN Guideline on clinical nutrition (nutrición parenteral); ASPEN.)
30. Cuando se prevé que la nutrición enteral será necesaria por menos de 4 semanas, ¿cuál es el acceso enteral habitualmente recomendado?
Para soporte enteral de corto plazo (menos de 4 semanas) se recomienda una sonda nasogástrica o nasoentérica; las ostomías de alimentación se reservan para soporte de más de 4 semanas. (ESPEN Guidelines on enteral nutrition; ASPEN.)
31. Un paciente con esclerosis lateral amiotrófica y disfagia progresiva requerirá soporte por nutrición enteral durante un periodo estimado mayor a 4 semanas, con tracto gastrointestinal funcional. ¿Qué tipo de acceso enteral es el más adecuado para este caso?
Cuando se anticipa soporte enteral de largo plazo (más de 4 semanas), se prefiere una ostomía de alimentación como la gastrostomía endoscópica percutánea sobre las sondas nasoentéricas. (ESPEN Guidelines on enteral nutrition; ASPEN.)
32. Un paciente en estado crítico se encuentra hemodinámicamente estable y no puede alimentarse por vía oral. Según las guías ASPEN/SCCM, ¿en qué ventana de tiempo debe iniciarse la nutrición enteral a partir del ingreso?
En el paciente crítico hemodinámicamente estable que no puede alimentarse por vía oral, se recomienda iniciar la nutrición enteral de forma temprana, dentro de las primeras 24 a 48 horas del ingreso. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016).)
33. La nutrición parenteral periférica se limita a soluciones de osmolaridad relativamente baja debido al riesgo de flebitis. ¿Cuál es el umbral aproximado de osmolaridad por encima del cual se recomienda utilizar un acceso venoso central?
Las recomendaciones de ASPEN señalan un umbral aproximado de 900 mOsm/L: por arriba de ese valor el riesgo de flebitis por vía periférica aumenta y se prefiere el acceso venoso central. (ASPEN, recomendaciones de acceso para nutrición parenteral.)
34. Se prescribe una fórmula de nutrición parenteral con una osmolaridad calculada de 1400 mOsm/L para un paciente que solo cuenta con acceso venoso periférico y se planea mantener el soporte por dos semanas. ¿Cuál es la conducta más adecuada?
Una osmolaridad muy por arriba del umbral seguro para vía periférica (aproximadamente 900 mOsm/L) y un soporte prolongado obligan a gestionar un acceso venoso central; reducir la velocidad o rotar el sitio no corrige el riesgo asociado a la osmolaridad. (ASPEN, recomendaciones de acceso para nutrición parenteral.)
35. Según las guías ASPEN/SCCM 2016, ¿cuál es la recomendación sobre el uso del volumen residual gástrico (VRG) en el paciente crítico que recibe nutrición enteral?
ASPEN/SCCM 2016 recomiendan no usar de forma rutinaria el VRG como único criterio para monitorear la tolerancia y suspender la nutrición enteral, dado su escaso valor predictivo aislado. (Guías ASPEN/SCCM 2016 (McClave SA et al., JPEN 2016).)